
5. Santuario
La fachada de la Gruta de la Virgen y la Casa del Guardián son la obra del P. Doebbing. El escudo papal, arriba de la entrada, recuerdan que también es “Basílica Menor”. Encima de la Gruta se encuentra la ermita de S. Anastasio Abad, con tres cubículos, donde vivió el Santo después de haber abandonado su encargo en la Curia Romana. Más arriba son bien visibles las ventanas excavadas por el Rodio para dar luz a la Escalera.
En la pared de la Casa del Guardián la mayólica de A. De Rhoden representa el milagro de los estigmas de S. Francisco.
Desde la plazoleta salen dos calles: una que desciende a la Basílica de S. Elías (5 minutos) llamada la “Calle de los Santos” y la otra que, pasando por la Casa del Guardián, conduce nuevamente al ingreso de la Escalera del Rodio, llamada la “Calle Panorámica” puesto que en un recorrido de 250 metros muestra a los visitadores toda la hermosura del Valle Suppentonia.
Interior de la Gruta Santa
Los orígenes de la Gruta remontan al siglo VI: éste fue el lugar donde los monjes benedictinos, de acuerdo con su Regla, adoraban a la Virgen y se retiraban para orar. Durante la invasión de los Sarracenos (siglo VII) fue aquí donde ocultaban las reliquias de sus Santos.
En origen no se distinguía de muchas otras grutas del Valle Suppentonia. Fue el Rodio quien la compuso y excavó en su interior una pequeña celda como habitación propia. Luego el P. Doebbing, en 1898, la restauró completamente y la amplió de un lado para construir un altar en honor de S. Benedetto Labre, hasta darle el actual aspecto.
A la izquierda de la reja del altar de la Virgen, se encuentra la tumba de Fray Giuseppe Andrea Rodio, excavada por él mismo.
Imagen de la Virgen
No se dispone de noticias históricas que permitan establecer el origen, el autor y el tiempo de colocación del cuadro en la Gruta. Según los expertos la obra ha de remontar al siglo XVI. Es muy probable que el cuadro actual sobre tela hubiese sustituido un precedente fresco impreso en las paredes de tufo de la Gruta y con el tiempo destruido por el agua.
En la iconografía mariana, la Virgen “ad Rupes” representa una raridad pues es de las pocas imágenes en la que la Virgen adora al Hijo que duerme en las rodillas maternas.
La obra fue renovada en 1896 por el pintor romano Gonella, trasladada en otra tela y encerrada en el artístico tríptico, obra del Prof. Szoldatics.
La evolución del Santuario y del culto de la Virgen “ad Rupes” encontró una confirma significativa en la solemne Coronación de la Sagrada Imagen del Capítulo Vaticano el 17 de mayo de 1896 (en la Basílica de S. Elías), con las coronas de oro que fueron llevadas durante la noche del 14 de julio de 1963.
La segunda Coronación (24 de mayo de 1964) fue llevada al cabo por el Card. Giuseppe Ferretto, con las nuevas coronas bendecidas por Pablo VI.
El altar de la Virgen, edificado con mármoles procedentes de las ruinas de Falerio, fue consagrado en 1872, por el Obispo de Nepi y Sutri, Mons. Giuseppe Lenti.
El 15 de febrero de 1986 la Virgen “ad Rupes” fue proclamada por el Obispo Marcello Rosina Patrona de la Diócesis de Civita Castellana.
Dos veces (en 1949 y 1986-88) la Sagrada Imagen ha visitado todas las parroquias de la Diócesis, con la “Peregrinatio Mariae”.


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